viernes, 2 de mayo de 2008

¿Qué es un texto?

¿Qué es un texto?

Probablemente a usted le pueda resultar un poco extraño que se trate de definir el texto: es un objeto frecuente y de amplia circulación en estas sociedades que utilizamos la escritura; parecería, entonces, que to­dos tenemos una idea clara de qué es un texto y, por lo tanto, definirlo po­dría ser una tarea tan innecesaria como definir un botón. La palabra texto es sumamente conocida y antigua: en las escuelas se ha hablado siempre de "libros de texto" para referirse a libros de estudio, y en la esfera religio­sa se ha usado la palabra `textos" para nombrar fragmentos emanados de la autoridad consagrada: la Biblia, los padres de la iglesia, etcétera. En ge­neral puede decirse que el significado más tradicional de texto ha sido el de "producto escrito", ya fuera fragmentado o completo.

Pero como actualmente existe dentro de la lingüística una dis­ciplina que se ocupa de los fenómenos textuales, tales como la clasifica­ción de los textos y los procedimientos de constitución y ligazón interna de sus componentes, definir en qué consiste esta unidad-objeto de estudio es una necesidad urgente.

Si a usted le mostraran el ejemplar de una novela, si leyera una carta impresa mediante una computadora, si leyera su correo electrónico en pantalla o se detuviera a considerar esta página que está leyendo en este momento, no tendría ninguna duda antes de decir que todos ellos son textos. ¿Diría lo mismo de la guía telefónica? ¿Diría lo mismo acerca del saludo de su vecino cuando lo encuentra en el ascensor o en la calle? ¿Podría decir que la lista de alumnos donde se consigna su presencia o su ausencia también es un texto? ¿Cuándo usted habla por teléfono, construye un texto?

Todos los ejemplos que acabamos de exponer tienen, evidentemente, algo en común: son productos de la comunicación humana, y algo más: son productos verbales. Pero, para poder determinar si una guía telefónica, una lista de alumnos, un saludo o una conversación telefónica constituyen un texto, habría que preguntarse primero: ¿Es coherente'? ¿Para quién?. Un texto puede ser oral o escrito, breve o extenso, puede ser un diálogo intrascendente en una esquina o una novela, puede ser un artículo en el diario o el relato cotidiano de cómo alguien estuvo a punto de caerse por la escalera, o un poema, o una noticia radial. Pero siempre un texto se define por su coherencia. Es un entretejido (textura) de significaciones
que pueden reducirse a un significado global, por eso se lo considera una unidad de comunicación. En los casos que mencionamos antes, de la guía telefónica o de la lista de alumnos de un curso la coherencias está dada por la interpretación que el usuario de ese texto puedan darle. Si un hablante de un idioma muy distante del nuestro, por ejemplo, un japonés, tiene en sus
manos una lista de nombres, tal vez pueda reconocer que se trata de una sucesión de palabras, pero difícilmente podría titularla (es decir, darle un significado global) como "lista de alumnos de un curso". De modo que la coherencia de esa lista, lo que le otorga la categoría de texto, sólo puede dársela nuestro reconocimiento de que son nombres propios de personas agrupados con una finalidad determinada.

Marta Marín, Lingüística y enseñanza de la lengua.



  • ¿Por qué puede parecer extraño querer definir un texto?
  • ¿Cuál es el significado y los ejemplos tradicionales de texto?
  • ¿Qué es un texto?
  • ¿Cuál es la importancia de la coherencia en el estudio de los textos?